La tierra que cambio mi vida

Rancho La Fortuna del Bajío, Sierra de Los Dolores B.C.S.
Sierra de los Dolores B.C.S.

Meditando en aquella noche fría de invierno allá en la Sierra de Los Dolores en el Municipio de La Paz, estaba por terminar aquel año 2006, recostado sobre la caja de mi camioneta y sumido en las profundidades de mis pensamientos, conversaba con ellos hasta muy entrada la noche, cobijado por ese cielo estrellado serrano, y recordando lo que había realizado esa larga jornada.

Un día anterior había despertado muy temprano en aquella casa que durante más de 30 años había sido mi hogar y que finalmente ya no lo era: compartir los días la desquiciante resignación de soledad, disimulo y desamor; y el humillante silencio sepulcral de los que algún día juraron amarme. Decirle a mi Dios Padre al levantarme, “Buenos días Dios mío”, y conversar con él en silencio…, que fue el único de inicio y le arranqué las páginas al libro de mi larga vida.

Padre Tonino y Arq. Eugenio Santa Cruz
Padre Tonino y Arq. Eugenio Santa Cruz

Recordaba los momentos que acompañando al Padre TONINO pude llevar ayuda a esas apartadas comunidades de la Sierra de Los Dolores tan llenas de miseria y abandono oficial ancestral que conocí en ese Noviembre 11 del 2006, esta experiencia fue el incentivo más grande y prodigioso que me ha sucedido en la vida, de caminar ahora en otro sentido, tan diferente al que por tanto tiempo creí que era el correcto, ahora mis recorridos por esas brechas lo realizo sin que nadie me acompañe, a nadie le interesaba que fuera a cada una de esas comunidades rurales y me internara en los lugares más apartados de esa zona tan áspera y desierta y que recién conocía invitado por el Padre amigo. Desde entonces y a la fecha me reciben en los ranchos con algarabía, saludos efusivos y abrazos fraternos.

El convivir con esa amable y hospitalaria gente me hizo reflexionar que dentro de su mundo son más felices que nosotros los que vivimos en la ciudad, ellos no saben si subió el dólar, el petróleo o si hay inflación, ellos siguen siendo pobres y cada día más pobres, no les preocupa la vida citadina mientras tengan agua para sus animales y sus sembradíos; se las ingenian para trabajar sus días de una mejor manera. Ellos no ven televisión pues no hay electricidad, ni señal de teléfono celular (2012), y las brechas siguen en tan mal estado como hace muchos años, y la dispersión de los ranchos y toda su población en la geografía serrana, hacen muy difícil la implementación de Programas Sociales Federales Estatales o Municipales.

La Virgencita en la brecha del 128 a Toris Sierra de Los Dolores, B.C.S.
Caminos de Fe y Esperanza

Al ver esos rostros surcados de arrugas y quemados por el sol, estrechar sus manos llenas de callosidades acostumbradas al trabajo pesado, los transforma en grandes hombres de carácter indómito adosados a sacar el todo de la nada; conocen de mecánica, carpintería, albañilería, son agricultores y ganaderos, cazadores, artesanos, alegres y musiqueros, pero también saben y lo saben muy bien, la desigualdad social en la que viven y la inequidad de que son objeto.

En ese mundo que conocí me encantó integrarme, conocerlos me hizo reflexionar que Dios dispone en nuestras vidas herramientas para provecho de tantas maneras que a veces nos pasan desapercibidas, sin darnos cuenta hasta que las perdemos, es hasta entonces cuando valoramos lo que tuvimos: a veces creemos tener todo en la vida, cuando hablamos de un carro, una casa, bienes y más bienes, dinero y más dinero. Pensamos en lo material, como seres urbanos nos forjamos en una sociedad de consumo, totalmente deshumanizada y llena de falsedad, disimulo y desenfreno, violencia e intereses mezquinos, careciendo de lo esencial: el AMOR;  porque nuestros corazones se han vuelto huecos e insensibles, creer tener todo en la vida porque el dinero nos da poder y comodidades.., pero de qué nos sirve tenerlo si no tenemos salud, Fe en Dios o Paz interior, o no compartes tus días con quien te ame verdaderamente como eres…

Padre Su enseñanza marco mi vida para siempre…
Padre: Su enseñanza marco mi vida para siempre…

Así lo sienten y viven nuestras ciudades, esa sociedad que te mide por lo que tienes, y no por lo que vales… de qué sirve tener alimento para saciar el hambre, si el apetito en tu alma siempre estará insatisfecho. De que te sirve tener “amigos” cuando ellos solo te buscan por interés o en los tiempos de bonanza.

“Hay tanta gente tan pobre, que solo tiene dinero”.  Papa FRANCISCO.

Por eso me enamoré de esa gente serrana, que lucha fuerte a diario para salir adelante, de las personas que su único afán es quitarle a la tierra el fruto y al ganado el sustento para sobrevivir como siempre han vivido por generaciones.

Por ello, rindo este modesto homenaje, por esa gente que vivió más allá de los 100 años sin haber tenido algún beneficio social que tanto pregonan los gobiernos, que murieron en el olvido oficial pero que sobreviven en el recuerdo divino y de los que los conocimos. Tierra hermosa que los Padres Combonianos transformaron en gente de Fe, Nobleza y Esperanza.

A mis amigos de la Sierra de Los Dolores les agradezco sus muestras de afecto, sus enseñanzas de vida y sobre todo hacerme entender que “la Humildad no significa ser débil, ni la Soberbia significa ser más fuerte”, gracias a los Padres Combonianos que trajeron la Fe y la Esperanza. Gracias por su amistad.

2 comentarios sobre “La tierra que cambio mi vida

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